Trabajo en equipo

 

En esta entrega: estrategias para favorecer el trabajo cooperativo, basado en la posibilidad de reflexionar a partir de vivencias concretas, apreciar los aportes de otros y tomarlos en cuenta para acciones futuras y desarrollar la autoconfianza al reconocer los "aciertos"
y los "errores" como instancias válidas de aprendizaje.

Proponemos, para ello, tres ejes:
1. Ejercitar la capacidad
de intervenir positivamente en un grupo.
2. Valorar y compartir
las producciones propias y ajenas.
3. Desarrollar la escucha activa.

Algunas actividades están señalizadas.
Esto significa que:

Se necesitará un espacio físico amplio o al aire libre
Se necesitará realizar una preparación previa
Edad sugerida
Tiempo estimado de duración


1. Ejercitar la capacidad de intervenir positivamente en un grupo

El mono y los peces: un cuento para reflexionar sobre la importancia de pensar antes de actuar y de reconocer que las propias necesidades no tienen por qué coincidir con las de los demás en el grupo.
Un mono mira al río muy preocupado. Se refriega las manos nervioso y se toca el corazón, al ver a los peces nadar. Con mucha concentración, logra atrapar uno de los peces. Lo mira sonriendo, lo acaricia, le da un beso y lo apoya en el suelo, lejos del agua. Mira de nuevo al río y vuelve a inquietarse, hasta que logra atrapar otro pez. Lo mira sonriendo, lo acaricia, le da un beso y lo apoya junto al anterior. Y así continúa. Un niño, que pasa caminando al lado del mono, le pregunta sorprendido por qué hace eso con los peces. El mono, sin dudarlo, responde:
- ¡Los estoy salvando de que se mueran ahogados!

 

8+
15 min

El juicio: generar argumentos respecto a un tema, defender una opinión, reconocer la validez de opiniones ajenas, poder cambiar el punto de vista.

Para comenzar, se les pide a los chicos que hagan sugerencias de cosas que se podrían hacer para mejorar la escuela. Se anotan las ideas y se elige una de ellas para "llevarla a juicio" (por ejemplo: "usar 5 minutos del recreo para ordenar el aula", "ayudar a mantener limpios los baños", etc.).
Se crean dos grupos: los fiscales y los defensores. El grupo defensor deberá ponerse de acuerdo para dar todos los argumentos que pueda encontrar a favor de la propuesta. El grupo de los fiscales dará todos los argumentos que puedan hallar en contra de la propuesta.
Se toma nota de las ideas principales de cada grupo y se invierten los roles. Ahora, los fiscales serán los defensores y viceversa. Los grupos deberán ahora reacomodarse al nuevo rol, por lo que deberán ser capaces de cambiar el punto de vista.
A partir de los resultados de esta segunda ronda, todo el grupo se vuelve a unir y evalúan entre todos los argumentos a favor y en contra de la propuesta, decidiendo en conjunto si la propuesta será aceptada o no, cerrando así el "juicio". Más allá de los resultados de la dinámica, los chicos tendrán la oportunidad de desarrollar la capacidad de evaluar los pros y los contras de una situación y comprender que las propias opiniones pueden ser flexibles, para enriquecerse con las del conjunto. Es interesante el propiciar la reflexión sobre esta experiencia a partir de preguntas específicas: ¿Qué fue lo que hicimos con este juego? ¿Qué pasó cuando tuvimos que ponernos del otro lado y cambiar de opinión? ¿Cómo nos sentimos?

 

7+
40 min
La feria de inventos: trabajo en equipo, juicio crítico, creatividad.

Se invita al grupo a realizar una feria de inventos de un tema en particular, como por ejemplo, de juegos, o de flores, de historias de monstruos, etc. Se forman pequeños grupos y cada uno realiza, como mínimo, un invento. Luego de mostrarlo a todo el grupo, cada uno dice lo que más le gusta y lo que menos le gusta del propio invento, propiciando el valorarse y la autoconfianza, así como también la crítica constructiva hacia el propio trabajo.
5+
60 min

 

2. Valorar y compartir las producciones propias y ajenas

La gran obra: desarrollar juicio crítico, expresar opiniones.

Esta no es una actividad en sí misma, sino que se puede utilizar como técnica en múltiples ocasiones. Siempre que el grupo esté elaborando una exposición, una fiesta, una obra de teatro, etc., se invita a un grupo de chicos a hacer de público, observando atentamente la representación de sus compañeros, para que luego hagan comentarios constructivos a fin de mejorar la muestra. Se pueden rotar los grupos para que todos tengan la oportunidad de observar y dar sus opiniones, así como de escuchar lo que otros tienen para decirles.

 

6+

Muchas manos en el plato hacen buenos garabatos: compartir una labor, apreciar los aportes individuales a una producción grupal.

Consiste en realizar un dibujo grupal sorpresa. En ronda, alguien comienza el dibujo en un papel grande y lo pliega de modo tal que sólo se vea el final de las líneas que trazó. El siguiente lo recibe y, basándose en esas líneas, agrega su dibujo y lo vuelve a plegar. La dinámica se repite hasta que todos dibujaron. Entonces, se despliega el papel y se ve la producción total. Para que dé mejores resultados, pueden darse algunos datos respecto de lo que hay que dibujar, por ejemplo, si se está dibujando una persona, uno dibuja el cabello, el siguiente la cara, etc.

Variantes: esta misma técnica se puede utilizar para escribir una canción o un cuento. En este caso, cada uno puede ir agregando una palabra o una oración, hasta completar la ronda.

 

5+
20 min
Los gigantes andan descalzos: un cuento para reconocer las propias dificultades y aprender a pedir ayuda con cortesía.

Los gigantes andan descalzos porque nadie hace zapatos del tamaño que ellos necesitan. Así que andan descalzos por el campo, por los ríos, por los pueblos y sus veredas.
Un día, un gigante entró en la panadería a los gritos y el panadero lo echó enojadísimo por el escándalo que armó.
El gigante, con cara de mucho enojo, entró entonces en la peluquería dando gritos y el peluquero lo sacó a la vereda, muy molesto por los gritos.
Rengueando, el gigante abrió la puerta del correo y vociferó sin parar. El cartero que estaba justo al lado de la entrada lo amenazó con una gran carta y lo puso de patitas en la calle.
¡Ay! Pobre el gigante. Patitas en la calle quedó. Patita derecha que camina bien. Patita izquierda que renguea... Despacito, despacito, llegó a un banco de la plaza, se sentó y llorisqueó.
Un nene llamado Lucas se le acercó y le preguntó por qué lloraba.
-Porque tengo una espina en el dedo gordo del pie izquierdo, nadie me ayuda y me duele.
-Muy mal hecho por gritar y después llorar -le respondió el nene-. Se pide: "Por favor, ¿me ayudás?"; dicho así, todo junto.
El gigante paró de llorar. Ya no gritó más. Sólo miraba al nene. Se sonó la nariz para poder hablar mejor y más tranquilo dijo: -porfavor¿meayudás?
El nene le sacó al gigante la espina del dedo gordo del pie izquierdo y agregó:
-Ahora se dice "gracias".
-Ahorasedicegracias -respondió el gigante, y muy felices cada uno se fue para su casa.
5+
15 min

 

3. Desarrollar la escucha activa

La vara parlante (o "el micrófono"): escucharse a uno mismo y al otro de manera activa, concentración.

Es un juego que está basado en una tradición de la gente nativa de América. Consiste en sentarse en ronda para tratar un tema (a libre elección). Solamente puede hablar una persona a la vez, que es la que tiene en la mano "la vara parlante". El resto del grupo debe permanecer en silencio, para poder quedarse en la ronda. Al hablar, se puede decir todo lo que uno piensa o siente, pero no se puede responder a otros ni decirles lo que deben o no hacer. Cada uno se hace así responsable de su propio aporte y recibe, sin juzgar, los aportes de los demás. Aquellos que no logren mantener el silencio o que al tener la vara parlante, se vea tentado de responder a algo que dijo otro miembro del grupo, deberán salir de la ronda. Ganan todos aquellos que logran permanecer en la ronda hasta el final. Es un juego que puede repetirse muchas veces; esto permitirá que los chicos vayan mejorando sus logros.

 

8+

Anecdotario: encuentro grupal y expresividad.

La propuesta consiste en dedicar un momento de la semana a una ronda de anécdotas personales sobre un tema en particular, que puede proponer la maestra o algún chico. En un principio puede resultar todo un desafío para algunos niños verbalizar experiencias propias; se los puede ayudar realizando preguntas guías, que detonen su expresividad e imaginación. Tras algunas "rondas de anécdotas", los chicos ganan confianza y logran compartir cada vez más cosas. Es entonces cuando todos disfrutan mucho de contar y de escuchar relatos de sus vidas que, tal vez, nunca habían tenido ocasión de compartir con sus compañeros. Esta actividad permite también abordar emergentes grupales a partir de las temáticas que proponga el maestro. Algunas sugerencias de anécdotas son: un día que me pasó algo muy gracioso, una anécdota con una mascota, una gran sorpresa, un día que pasé vergüenza, mi comida favorita, un día que sentí miedo, una vez que me sentí muy feliz.

 

6+
40 min

Quince palabras: escucha, memoria y concentración.

Consiste en leer con lentitud al grupo una lista de quince palabras de dificultad media (si son muy pequeños, la lista puede ser más corta), y desafiarlos a que recuerden la mayor cantidad posible, en el orden en el que fueron leídas. Se pueden hacer varias rondas y puestas en común entre los chicos respecto a qué estrategias usó cada uno para recordar las palabras.

 

8+
20 min

Una carrera al oído: escucha y concentración

Se trata de organizar carreras de postas en las que, en vez de un objeto, lo que hay que pasar es un mensaje al oído. Son ganadores los equipos que en un tiempo determinado, logran transmitir el mensaje sin errores hasta el final. Puede usarse esta técnica combinada con otros objetivos (por ejemplo, si se está practicando cierta estructura gramatical, si lo que se quiere repasar son series de números, etc.).

 

6+
20 min
Para contar y cantar

Escuchar la melodía de mi amigo: una armonización para reconocer y disfrutar lo mejor de los compañeros.

La propuesta consiste en leer pausadamente el siguiente texto, invitando a los chicos a que lo escuchen con mucha atención, de ser posible con los ojos cerrados. Luego, se podrán compartir con el grupo las reflexiones que hayan surgido. ¿Podemos reconocer la melodía de nuestros amigos? ¿Qué me gustade cada una de ellas? ¿Qué sucedería si todas las melodías fueran iguales? ¿Y si son distintas?

"Dentro de mí suena una melodía cuando llega mi amigo, y es mi melodía la que me hace feliz; y cuando mi amigo se va me quedo lleno con su música, y no se agotan las melodías, pues con cada persona suena otra melodía distinta que también me hace feliz y enriquece mi armonía. Puedo tener una melodía o más, que me agraden en particular, pero no me agarro a ellas, sino que me agradan cuando están conmigo y cuando no están, pues no tengo la enfermedad de la nostalgia, sino que estoy tan feliz que no añoro nada. La verdad es que yo no puedo echarte de menos porque estoy lleno de ti. Si te echase de menos sería reconocer que al marcharte te quedaste fuera. ¡Pobre de mí, si cada vez que una persona amada se va, mi orquesta deja de sonar!"
(Autoliberación Interior, de Anthony de Mello, "Disparar gratuitamente", págs. 38/39, Editorial Lumen)

9+
30 min

 

Algunos cuentos y canciones sobre la música y el trabajo en equipo:

Cuentos:
- Le tiene miedo a las brujas, en Oliverio junta preguntas, de Silvia Shujer, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2000 (para poder estar en un grupo y, a la vez, poder discernir y elegir el camino correcto pese a presiones externas).
- El barco de Camila, de Allen Morgan, Editorial Ekaré, Caracas, 1987 (ofrecer al grupo las propias virtudes).

Canciones:
- Las hormigas que mueven la montaña, del Musical El Diluvio que viene (para el trabajo en equipo).
- El Señor Ravel y El Señor Juan Sebastián, de María Elena Walsh, en Canciones para mirar, Editorial Alfaguara, Buenos Aires, 2000 (para conocer a Ravel y a Bach).

Música clásica:
- Los barrocos -Vivaldi, en particular- (para el estímulo y desarrollo neuronal).
- Mozart (conciertos para piano para la introspección y conciertos para cuerdas para la actividad creativa y trabajo en grupo).


Un baúl abierto
El Baúl de recursos no sólo estará abierto para dar, sino también para recibir. Si le interesa colaborar, lo invitamos a formar parte del Baúl de recursos, enviándonos su sugerencia a nuestro correo electrónico (escuelasevh@issevha.org), o por correo postal a Carlos Casares 1245 - (1712) Castelar. Seleccionaremos las propuestas y las incorporaremos en publicaciones futuras.

¡Hasta la próxima!

 

 




Indice Revista Educare n°2