La familia es nuestra primera escuela en Valores
Humanos. El trabajo mano a mano entre
la escuela y la familia es indispensable para lograr un desarrollo
armónico de los Valores Humanos que residen en cada
niño.
A veces, en estos tiempos, las obligaciones
son tantas que los padres se muestran fatigados, distraídos,
angustiados. Hoy más que nunca frente a la profunda
crisis necesitamos cultivar los Valores Humanos para lograr
mayor armonía y satisfacción en el hogar, para
reforzar la comunicación dentro de la familia y entre
la escuela y la familia.
A través de el proyecto Mi Familia se
puede trabajar ampliamente la riqueza de los Valores Humanos
y los chicos pueden evaluar diariamente su aplicación
concreta en el seno familiar. Además, el detectar cambios
de conducta favorables en los hijos aumentará la confianza
y el interés de los padres por las actividades escolares
y el Programa de Valores Humanos.
Por Tania Holland de Educare
|