Cuentos y Textos para Jovenes y Adultos

   
 

Como nace un paradigma

 

El Centésimo Mono

 

 

 

  ¿Cómo nace un paradigma?

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro
colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un
mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un
chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.
Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los
otros lo agarraban a palos.
Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la
tentación de las bananas. Entonces, los científicos sustituyeron uno de
los monos.
La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente
bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo
integrante del grupo ya no subió más la escalera.
Un segundo mono fue sustuido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto
participó con entusiasmo de la paliza al novato.
Un tercero fue cambiado, y se repitió el hecho.
El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue sustituido.
Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que,
aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a
aquel que intentase llegar a las bananas.
Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a
quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:
"No sé, las cosas siempre se han hecho así, aquí..."

 

  ¿Te suena conocido?

No pierdas la oportunidad de pasar esta historia a tus amigos, para
que, de una o de otra manera, se pregunten por qué están golpeando ....y....por
qué estamos haciendo las cosas de una manera, si a lo mejor las podemos
hacer de otra.

"Es más fácil desintegrar un átomo que un pre-concepto" -
Albert Einstein.

 

 

 

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  El Centésimo Mono


Una historia sobre el cambio social

El mono japonés "Macaca Fuskata" ha sido estudiado en su hábitat natural por
más de 30 años. En 1952, en la isla de Koshima, los científicos les daban
batatas (camotes) a los monos para ganar su confianza y hacerlos acercar.

Las batatas se colocaban en las playas. Los monos gustaban del sabor, pero
no de la arena que se pegaba a las batatas húmedas, de modo que hacían
muecas y escupían para sacar la arena de sus bocas. 

Un día, un mono de 18 meses de edad a quien llamaban Imo, tuvo la idea de
lavar las batatas en una fuente cercana. Su madre reconoció la idea como
buena y comenzó a imitarlos lavando la arena de sus propias batatas y las de
sus otros hijitos. Los compañeros de juego de Imo observaron la cosa y
fueron donde sus madres para compartir la excelente idea.

Hasta unos cuantos, aunque pocos, de los conservadores y orgullosos miembros
viejos de la tribu, comenzaron a aceptar gradualmente la innovación
cultural, aceptando a regañadientes la lección que les daban los más
jóvenes. Estos eventos fueron observados y registrados entre 1952 y 1958. El
cambio ocurría más fácilmente entre la generación más joven, pero los
adultos lo encontraban mucho más difícil y muchos continuaban comiendo las
batatas llenas de arena y escupiendo por toda la playa como siempre lo
habían hecho.

Pero entonces, ocurrió algo que asombró a los científicos. En el otoño de
1958, había un número cierto de micos de la isla de Koshima que sabían lavar
las batatas. Una mañana, el Centésimo mono comenzó a lavar las batatas en la
fuente, como lo hacían los jóvenes. De ese momento en adelante el cambio,
que hasta entonces había ocurrido con mucha lentitud y esfuerzo, empezó a
expandirse con gran rapidez y efectividad, un verdadero cambio ideológico
realizado por la conciencia común de un número dado de micos en relación con
el nuevo concepto.

Pero las cosas no se quedaron ahí. Los científicos que estudiaban los micos
de otras islas del archipiélago se asombraron al notar que, a partir de ese
otoño, colonias enteras de micos de las otras islas empezaron a lavar sus
batatas sin que nadie se los enseñara.

Llegaron entonces a la conclusión de que, cuando un cierto número de seres
alcanzan un cierto nivel de entendimiento sobre un nuevo concepto, o lo
asimilan, este concepto se comunica mentalmente entre los individuos de la
misma especie. El fenómeno fue llamado "el Fenómeno del Centésimo Mono" y
establece que cuando un cierto número de personas ganan un cierto estado de
conocimiento y lo esconden de los demás, ese conocimiento o concepto
permanecerá escondido y no se expandirá a los demás. Por el contrario, si la
comunicación es mentalmente abierta y provee la expansión a todas las
personas de un concepto útil, se crea un espacio de conciencia al cual
tienen acceso más y más individuos y del cual cada uno puede obtener su
propia lección, en concordancia.

 

 

 

 

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